LA BICI
Cuentan que ese día, a la misma hora en que Claudio Pocho Lepratti salía de la escuela del Barrio Las Flores (de regreso a Ludueña), una sombra de ruedas y pedales traspasó la puerta del colegio. Cuentan que la bicicleta de Pocho se perdió en la ciudad de tanto buscar a su compañero de viaje. Desde la pared de Moreno y Santa Fe una bicicleta, al verla desorientada, le sugirió que consultara al hombre que más sabe en Rosario de sombras, bicicletas y esquinas. Cuentan que por fin pudo hacerlo en Barrio Ludueña un 27 de febrero del 2001. Quizás porque ese día era el cumpleaños de Pocho o quizás porque Fernando también la andaba buscando para que participara en la Asamblea de 30.000 Bicicletas que después del Genocidio se empezó a organizar en Rosario. Me contaron que no hubo palabras, que bastó que Fernando se parara frente al paredón de la Plaza Mármol para que ella supiera que ese era su lugar para seguir pedaleando a salvo del olvido, la desesperanza y el silencio