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Inauguración Biblioteca
Popular "Pocho Lepratti"
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Rosario, 18 de octubre de 2002 En la sede de la Casa Comunitaria del Centro de Estudios y Desarrollo para la Inclusión Social (C.E.D.I.S.) inauguramos una nueva Biblioteca Popular habiendo decidido que lleve por nombre“Pocho Lepratti” como intento de homenaje al militante social que cayera asesinado, en nuestra ciudad, en las trágicas Jornadas de Diciembre de 2001. Sin embargo, todo intento por rescatar la inmensidad de Pocho es vano: tal vez la aproximación más cercana ha sido la surgida de ese entrañable amigo, que emparentó su figura con el incansable trabajo de hormiga realizado en el ámbito comunitario, y que ha ganado las calles, inscribiendo para siempre en la memoria histórica rosarina el “Pocho Vive”, convertido en mural viviente en las calles de Ludueña o por donde los rayos de su bicicleta se instalaron. Recursos diversos con los que la imaginación popular disputa a los poderosos formas y canales de comunicación, y que posibilitan que cotidianamente se agigante más una presencia, que nos acompaña a todos los que luchamos desde el campo comunitario. Pero que a veces resultan insuficientes para transmitir aquello más singular y propio de Pocho, y que hoy constituyen su herencia y legado: la humildad, la permanente construcción desde abajo, el rescate profundamente humanístico de los sentimientos, de las emociones, y siempre su nivel de apertura, de quien conoce que no hay posibilidad de trabajo con otros que no se asiente en el respeto por las diferencias, en la tolerancia y en la potencia de lo múltiple. La Biblioteca Popular “Pocho Lepratti”, apunta por un lado a ser el soporte material imprescindible, desde el plano educativo, para continuar el trabajo que se viene realizando desde las áreas de apoyo escolar y educación no formal de nuestra ONG, y esto, obviamente, dirigido a los chicos y adolescentes, aquellos que sin duda fueron claramente elegidos por Pocho en su accionar. Pero además, la Biblioteca, aspira a constituirse en un espacio abierto, para el encuentro productivo de organizaciones sociales y barriales, donde seguir construyendo diariamente el conocimiento del campo comunitario, donde intercambiar experiencias, donde debatir y problematizar, enriqueciéndonos junto a otros que transitan los mismos caminos. Apuesta que no es sencilla en tiempos de tanta fragmentación y mezquindades, y que sin duda requerirá del apoyo y multiplicación de muchos de los que hoy se acercan a su apertura. Y miles- para qué volver a nombrarlos- de obstáculos y contras que se presentarán en la cotidianeidad. Sin embargo, desde el comienzo tenemos una carta secreta a favor: en cualquier momento del día, entre éste o aquel estante, o desde la página más inesperada de algún libro suele presentarse él, siempre vivo, sonriente y confiado, con su mirada limpia y su palabra sin dobleces. Ahí está Pocho, otra vez diciéndonos: -“Vamos, que el camino está un poco más cerca”
La apertura de la BibliotecaSabés, Pocho?La tarde del 18 la Tablada rosarina había preparado su homenaje, su apuesta a seguir el camino que tantas veces transitaste. La tormenta que venía desatándose sin tregua no quiso convertirse en una verdadera aguafiestas y suspendió su trabajo por unas horas. Hasta último momento estuvimos construyendo estanterías, recogiendo y acomodando libros. Solidarios vecinos, desde los cuatro puntos de la ciudad llamaban donando algún libro, las revistas o textos de los hijos, la vieja máquina de escribir. Y nosotros, corriendo a mil para llegar a la inauguración un día antes que se cumplan los diez meses. Sí, diez meses desde que pretendieron matarte. Diez meses activos, plenos, con actos en Tribunales, con solidaridades que se multiplicaron como panes, con tu nombre “tomando” la calle Presidente Roca, con la imagen- símbolo de tu bicicleta circulando por toda la ciudad, con las marchas junto a los Juanes, las Gracielas, las Yaninas, rechazando todo tipo de olvido o perdón, reclamando Justicia junto a tus pibes de siempre, a tus compañeros de gremio, a tu hermana, tu viejo, a tantos ninguneados... Por eso no dudamos: la Biblioteca tenía que llevar tu nombre, ser una luz en el camino, mostrar una forma de vivir, de entregarse y de construir. Convocamos a la gente y allí están, respondiendo diariamente. Con sus aportes de libros de Galeano y de Walsh, con materiales educativos para los chicos y con la teología de la liberación, con Pedagogías varias y diferentes libros contando el significado de la educación popular. Hoy abrimos una hoja fundacional de tu Biblioteca. Te acompañan los que siempre estuvieron: el viejo y hermanas, Varón, el Manu y todos los chicos de La Vagancia, Gustavo Martínez, la gente de la Escuela y de Ludueña, organismos de derechos humanos y tantos, pero tantos que todavía defienden sus sueños, Quizás por eso tu sonrisa estaba más grande... |
