Hernán López Echagüe presentó
"Tierramemoria" en la Feria del Libro. El texto hilvana historias
de gente que resiste a la opresión del sistema, en distintos puntos
del país, en diferentes momentos históricos. En el caso de Santa
Fe, refleja el caso de Pocho Lepratti.
Hacía mucho frío y la carpa
Gastón Gori quedó grande y demasiado helada. Era poca la gente
que se acercó anoche a escuchar a Hernán López Echagüe. La bandera
del gobierno de la provincia quedó opacada ante el enorme paño
con los nombres y fotos de los muertos de diciembre de 2001 y
las hormigas que identifican la labor de Pocho Lepratti.
Media hora después de la convocatoria,
la organización decidió trasladar el encuentro a una sala más
pequeña. Allí estuvieron el autor de "Tierramemoria", el periodista
Pablo Benito; la hermana de Pocho Lepratti, Celeste; y tres chicos
de la agrupación La Vagancia, de Rosario: Mara Dobry, Manuel López
y Milton Halsouet.
"Tierramemoria" reúne casos
de personas que no se conocieron pero que transitaron caminos
similares en busca de dignidad. Habla de luchadores sociales,
de esperanzas, de construcciones colectivas a través del espacio
y del tiempo.
"Busqué casos de personajes
que hayan resistido en agrupaciones o individualmente, en la búsqueda
de una identidad que nos fue robada a partir de la dictadura",
comentó López Echagüe. "Hoy hay millones de argentinos que están
destinados a vivir como animales, sin educación, sin vivienda,
sin seguridad. Y hay una voz que los une: la resistencia, la búsqueda
de un mundo donde quepan todos los mundos". La frase es de Claudio
Pocho Lepratti, la historia elegida entre tantas posibles para
personificar la resistencia en Santa Fe.
POCHO VIVE
Lepratti podía haber llevado
una vida diferente, pero decidió quedarse en el barrio Ludueña.
Su vida era un construir permanente. No había intereses políticos:
simplemente era una persona que entendía que lo que le ocurre
al vecino, le pasaba a él. Y fue asesinado por eso. Lo mataron
por tratar de detener la locura de diciembre de 2001", sostuvo
el autor.
En Rosario hay un grafitti:
"Cuando la policía mata a alguien, el que apunta es el gobierno".
Celeste Lepratti habló del caso de su hermano, de las idas y venidas
en la Justicia, de la impunidad de los que gobiernan, de los resultados
que con mucho esfuerzo consiguieron y de todo lo que queda por
hacer.
"Hace 15 días se dictó sentencia
de 14 años para Esteban Velázquez, el policía que disparó. Es
un paso importante porque es la primera condena en el país. Hoy
sabemos que es importante haber resistido porque se hizo mucho
para que esto cayera en el olvido. Hubo muchas trabas", recordó.
También habló de "la impunidad
total de arriba". Contó sobre la reunión que el ex gobernador
Reutemann tuvo con el papá de Pocho, recién un año después del
asesinato. Contó sobre la indiferencia del ex gobernador sobre
lo que había pasado y sobre los artilugios para mantener un encuentro
cordial, con foto para la prensa. Contó sobre la lucha para formar
una comisión en la Legislatura que investigase los casos y sobre
la impotencia de ver puertas cerradas.
Milton, Mara y Manuel escuchaban.
Ellos son parte de La Vagancia, la agrupación creada por Pocho.
"Uno necesita contar lo que le pasa. En el barrio están los tipos
que venden merca, que le dan de tomar cualquier porquería a los
pibes. Y vos ves que pasa el patrullero y los saluda. Uno necesita
hablar de esto -dijo Milton-. Hoy no estamos en la dictadura del
76, pero vivimos la dictadura del hambre, de los chicos que se
mueren desnutridos. Pocho quería que habláramos sobre estas cosas",
manifestó.
De fondo sonaba la música de
Luis Miguel. Afuera, a esa misma hora, dos pibes hacían malabares
en Boulevard y Vélez Sarsfield, muertos de frío.
Fuente: Diario El Litoral del
dia domingo 22 de agosto de 2004